El Banco Central reconoció que bancos internacionales participaron de las oscuras operaciones de cobertura sobre las reservas de oro que quedaron bajo la lupa de la Auditoría General de la Nación (AGN). Sin embargo, voceros de la entidad que conduce Santiago Bausili se negaron a identificar a esas instituciones financieras, ante la consulta de LPO.
Según la respuesta de los voceros del Central, el grueso de la operación se instrumentó a través de «organismo multilaterales», probablemente una referencia al BIS, es decir el Bank for International Settlements, mas conocido como Banco de Basilea, una suerte de banco central de bancos centrales, que realiza operaciones con reservas y oro. Pero también participaron bancos privados y en operaciones por más de USD 5.000 millones, las comisiones en juego son descomunales. No es un tema menor recordar que las comisiones bancarias han causado más de un escándalo en la carrera pública de Toto Caputo y Santiago Bausili, desde que empezaron a administrar operaciones de deuda pública con Macri.
El dato abre así un interrogante incómodo para los responsables de administrar el patrimonio público: si el Central perdió dinero con las coberturas, ¿quién se quedó con la ganancia?
La controversia surgió a partir de la auditoría sobre el balance de 2025, que puso bajo observación los resultados de las operaciones financieras realizadas con las tenencias de oro del Central. El organismo de control que preside el peronista Juan Manuel Olmos advirtió sobre la pésima apuesta de los Messi de las finanzas del gobierno libertario, que apostaron a la baja del dólar cuando la onza cotizaba a USD 2.000 y luego más que duplicó ese valor.
Lo que sabemos es que tuvieron que pagar cash USD 1.023 millones por las operaciones de cobertura sobre una posición en oro que inicialmente era de USD 5.375 millones. Ante la objeción de la AGN, la respuesta del Central fue que durante 2025 obtuvo un resultado positivo de USD 2.505 millones por su posición en oro. Según explicó, esa ganancia fue por la suba de la cotización del metal. Lo que no explicó es que si no tomaban una cobertura a la baja, es decir, si no hacían nada, hubieran ganando USD 1.023 millones más.
Sandleris defendió la operación del Central y lo destrozaron Maslatón y Buteler Pero además de la mala gestión de bienes públicos, la operación sigue encerrando demasiados interrogantes. Para hacer una cobertura no es necesario trasladar el oro. Por eso no se entiende porque, como reveló LPO en exclusiva, sacaron en la madrugada de las bóvedas del Central las 12 toneladas de oro, para enviarlas en vuelos directos a Londres.
Ahí aparece la mención a bancos internacionales y las sospechas que hubo más operaciones que la cobertura anunciada, que de por sí es extraña. Mientras los principales bancos centrales del mundo reforzaban sus posiciones en oro y el metal acumulaba una fuerte tendencia alcista, la conducción económica argentina apostaba a una caída del precio.
El ex vicepresidente del Banco Central, Jorge Carrera, publicó un post con varias de las preguntas importantes que siguen abiertas:
«¿Cuándo comenzó la cobertura: enero, marzo, agosto,…?
¿Cuántas operaciones se hicieron?
¿Qué instrumentos se utilizaron?
¿Fueron siempre los mismos o la estrategia fue cambiando?
¿Cómo se evaluó, a medida que avanzaba 2025, la fuerte suba del precio del oro?
¿Cómo evolucionaron las expectativas que justificaban cubrirse tanto frente a una caída esperada? En qué momento cortaron la estrategia?», preguntó Carrera.
Y en medio de la discusión quedó relegada una pregunta elemental para reconstruir el recorrido del dinero. Las operaciones con derivados tienen contrapartes. Si una de las partes registra una pérdida, existe otra posición contractual que recibe los pagos correspondientes.
Ante una consulta sobre quiénes fueron esas contrapartes, voceros del Banco Central señalaron a LPO que casi la totalidad de las coberturas se realizan a través de organismos multilaterales. También admitieron la participación de bancos privados internacionales, aunque aseguraron que su intervención en este tipo de operaciones es marginal. Consultados por los nombres de esos bancos, desde el Central evitaron dar mayores precisiones.
La distinción no es menor. Saber quién cobró, cuánto y bajo qué contrato permitiría establecer si las condiciones fueron razonables. Tampoco se conoce el desglose de la pérdida de USD 1.023 millones que consignó la AGN.
La falta de precisiones adquiere especial relevancia por los antecedentes del propio Bausili. El presidente del Banco Central fue investigado por presuntas negociaciones incompatibles con la función pública durante su paso por la Secretaría de Finanzas del gobierno de Mauricio Macri. El expediente se concentró en su intervención en operaciones de colocación de deuda pública en las que participó el Deutsche Bank, la entidad financiera donde había trabajado antes de ingresar al Estado.
El juez Casanello procesó a Bausili por el caso del Deutsche Bank.
La investigación del juez Sebastián Casanello determinó que Bausili había intervenido en expedientes vinculados con la contratación de bancos colocadores, entre ellos su antiguo empleador. La acusación sostenía que existía un conflicto de intereses.
Reabren una causa contra Bausili por beneficiar al Deutsche Bank con las operaciones de deuda
Casanello lo procesó en dos oportunidades. Sin embargo, en diciembre de 2023, prácticamente al mismo tiempo que se anunciaba su designación al frente del Banco Central, la Cámara Federal revocó el procesamiento, en lo que se consideró un gesto amable de la justicia con el gobierno entrante. La decisión fue cuestionada por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas.
El expediente atravesó nuevas instancias judiciales y en julio de 2026, Casación volvió a abrir la discusión judicial al conceder un recurso para revisar la falta de mérito.
El antecedente explica por qué la identidad de los bancos internacionales que intervinieron constituye un dato particularmente sensible. El mismo funcionario que fue investigado por sus vínculos con una entidad financiera privada administra hoy las reservas del país y mantiene sin identificar a los bancos que participaron de operaciones que ocasionaron egresos por más de mil millones de dólares.
En realidad, todavía no sabemos exactamente qué hizo el BCRA con el oro.
Se supone un collar trade, pero por ahora eso es una hipótesis que nadie confirmó oficialmente.
Lo que sabemos es que tuvieron que pagar cash USD 1.023 millones por las operaciones de cobertura sobre una posición en oro que inicialmente era de USD 5.375 millones.
El BCRA sólo informó que cubrió el 100% de su posición en oro.
Pero falta lo más importante: la dimensión temporal y la estrategia seguida durante el año.
¿Cuándo comenzó la cobertura: enero, marzo, agosto,…?
¿Cuántas operaciones se hicieron?
¿Qué instrumentos se utilizaron?
¿Fueron siempre los mismos o la estrategia fue cambiando?
¿Cómo se evaluó, a medida que avanzaba 2025, la fuerte suba del precio del oro?
¿Cómo evolucionaron las expectativas que justificaban cubrirse tanto frente a una caída esperada?
Dada la pérdida que se acumulaba en qué momento cortaron la estrategia
Y hay una cuestión institucional clave:
¿Quién tomaba estas decisiones?
No parece razonable pensar que cada operación fuera decidida por el Directorio. ¿Existía una delegación en el Presidente?
¿Qué recomendación técnica respaldaba las decisiones?
Si efectivamente se hizo un collar, aparecen preguntas interesantes:
¿Por qué se volvió a utilizar un instrumento que el BCRA había dejado muchos años atrás y que es poco habitual en la gestión de reservas de los bancos centrales?
¿Fue una recomendación técnica basada en una política explícita de administración de riesgos o una apuesta sobre la evolución futura del precio del oro?
Al 31 de diciembre de 2025 ya no quedaban posiciones abiertas relacionadas con esas operaciones.
Dada la hipótesis del seguro de un auto que no chocó que se maneja en el debate.
La pregunta es si este año se siguió con esta estrategia o se volvió a prácticas más conservadoras, dada las perdidas incurridas.
Es probable que la AGN haya accedido a cada una de las operaciones y sepa los momentos y los montos y por eso pueda hablarse de comportamiento especulativo.
Complementando el posteo anterior; finalmente volvemos al punto de para qué está el oro como diversificación respecto a los activos en dólares en las reservas de los BCs. El oro es un activo pensado como tenencia estructural a largo plazo.
Un punto importante es que Argentina necesita reservas liquidas. El BCRA tomo el riesgo de perder dólares líquidos de sus reservas (y pagó cash 1.023 millones) para morigerar una eventual pérdida contable no realizada (ni que se iba a realizar) sobre la porción de las reservas de oro en caso de que la cotización cayese (volviendo a lo del seguro, el oro es un auto que no se saca del garaje pero se paga un seguro caro).
De hecho el propio banco compara una ganancia contable de 3.370 millones contra un pago cash de 1.023 millones.
@BancoCentral_AR #oro #reservas #bcra
— Jorge Carrera (@jorgecarreraok) October 13, 2026
