Si bien el dólar exhibió una corta racha alcista, lleva dos días moderando el precio. Además, todavía se mantiene muy por debajo del techo de la banda cambiaria.

El dólar oficial cae por segunda jornada al hilo luego de marcar cuatro jornadas al alza, y por primera vez en la semana quiebra los $1.400 en el segmento mayorista. El mercado interpreta el movimiento de los últimos días como un reacomodamiento dentro de un escenario todavía dominado por la calma cambiaria.
A nivel mayorista, el tipo de cambio se ubica a $1.394 para la venta. Pese al repunte de las ruedas pasadas, el tipo de cambio continúa lejos del techo del esquema de bandas cambiarias fijado por el BCRA, que hoy se estableció en $1703,2. La distancia entre ambos valores ronda todavía el 21,3%.
En el segmento minorista, el Banco Nación (BNA) opera a $1.420 para la venta y el promedio del BCRA, en $1.420,633. De esta forma, el dólar tarjeta se posiciona en $1.852,5. Entre los paralelos, el contado con liquidación (CCL) opera a $1.498,10, mientras que el MEP lo hace a $1.439,15. En tanto, el dólar blue cotiza a $1.415 para la venta, según un relevamiento de Ámbito.
Reservas: siguen las compras, pero se dificulta la acumulación
Este martes, las reservas internacionales brutas del BCRA retrocedieron en u$s210 millones hasta los u$s45.878 millones. La autoridad monetaria intervino en el Mercado Libre de Cambios (MCL) con compras por u$s53 millones.
En lo referido a las reservas netas, cayeron en u$s195 millones hasta los u$s1.330, mientras que las “supernetas” se sostienen en terreno negativo por u$s522 millones, de acuerdo a estimaciones del economista Federico Machado. Las compras oficiales ya superan los u$s6.815 millones en lo que va de 2026, según datos privados.
Esa dinámica explica parte de la “pax cambiaria” del dólar, aunque al mismo tiempo fortalece la posición de reservas del organismo. La estrategia oficial sigue centrada en aprovechar la mayor oferta estacional de divisas, principalmente producto de la liquidación de la cosecha gruesa del agro, para recomponer activos externos sin alterar la estabilidad financiera.

