La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) detectó numerosas irregularidades impositivas y previsionales en una serie de operativos llevados adelante en locales gastronómicos de alta gama. El organismo conducido por Carlos Castagneto constató que los establecimientos habían omitido declarar ventas por $2.100 millones y además mantenían al 42% sus empleados con inconsistencias en su registración.
Fuente: Ámbito
