El mundo financiero despidió este jueves a Mark Mobius, uno de los inversores más influyentes de las últimas décadas y figura clave en la consolidación de los mercados emergentes como una clase de activo global. Falleció a los 89 años, dejando un legado que transformó la forma en que Wall Street, y el resto del mundo, mira a las economías en desarrollo.
Mobius no solo fue un gestor exitoso, sino también, y sobre todo, un pionero. Durante más de 30 años lideró el Templeton Emerging Markets Group dentro de Franklin Templeton, donde ayudó a construir uno de los primeros fondos dedicados exclusivamente a mercados emergentes.
Bajo su conducción, esa plataforma pasó de administrar unos u$s100 millones a más de u$s40.000 millones invertidos en cerca de 70 países.
Su impacto fue tan profundo que se ganó dos apodos que resumen su trayectoria: el “Indiana Jones de los mercados emergentes” y, más importante aún, el “padre de los mercados emergentes”. Ambos reflejan no solo su estilo aventurero, sino también su rol fundacional en el desarrollo de este segmento del mercado global.
De Wall Street al mundo
Durante los años 80 y 90, invertir en países como Brasil, India o Indonesia era visto como demasiado riesgoso para el capital internacional. Las economías eran inestables, la información escasa y los marcos regulatorios poco confiables.
Mobius fue uno de los primeros en ver una oportunidad estructural, es decir, crecimiento económico acelerado, poblaciones jóvenes y mercados subvaluados.
Wall Street
Robb Miller
A diferencia de otros inversores, no analizaba estos países desde un escritorio en Nueva York o Londres. Viajó a más de 100 países a lo largo de su carrera, visitando fábricas, reuniéndose con gobiernos y hablando directamente con empresarios locales.
Esa metodología, basada en el conocimiento de campo, fue clave para detectar oportunidades antes que el resto del mercado.
En sus propios términos, los mercados más inestables solían ser los más atractivos para quienes podían entenderlos. Esa visión ayudó a canalizar miles de millones de dólares hacia economías que hasta entonces estaban fuera del radar de los grandes inversores institucionales.
Una huella profunda
Además, Mobius contribuyó a legitimar el concepto de “mercados emergentes” como una categoría de inversión en sí misma. Antes de su irrupción, estos países eran considerados simplemente “periféricos”. Gracias a su trabajo, pasaron a ocupar un lugar central en las carteras globales.
A lo largo de su carrera también dejó huella como autor y formador. Escribió varios libros en los que combinó experiencias de viaje con estrategias de inversión, acercando este mundo a una nueva generación de inversores.
Incluso después de retirarse formalmente en 2018, continuó activo, fundando su propia firma y participando del debate global sobre oportunidades en economías en desarrollo.

