
Todas las miradas apuntan a diciembre. Pero mientras tanto hay que cumplir con el plan de obras. Vaca Muerta se prepara para otro crecimiento histórico de su matriz productiva. La producción de petróleo sigue en máximos históricos. Y asimila, en el mercado exportador, una suerte de empuje inesperado. Como todo lo relacionado a la incertidumbre en el oil and gas, el escenario confluye en precios.
La suba del Brent sigue sin un tope del todo claro. El cielo de Medio Oriente sigue cruzado por la estela de misiles y aviones que disputan otro capítulo de este viejo conflicto. El correlato incluye el escabroso capítulo de miles de muertes.
En ese contexto, surgen los diversos matices del impacto local-nacional-global.
En Neuquén hay una suerte de alivio relativo. Tiene que ver con el nivel de ingresos. El gobierno había calculado su presupuesto provincial con un barril en torno a 60 dólares. Los ingresos por regalías suponen el 45% del total.
Camino al nuevo salto exportador, determinado en el momento actual por la expansión del shale oil, la confrontación plantea un empuje adicional. El barril cotiza hoy en torno a 109 dólares. El consenso entre los principales analistas del mundo y los CEO de grandes empresas es que la cota baja anterior (los 60 dólares) tenderá a elevarse.
Según pudo conocer Mejor Energía, por cada dólar que sube el precio del crudo Brent -con suba vigente por un mes-, Neuquén percibe 1,7 millones de dólares adicionales en regalías. Como lo mencionaba una fuente consultada: la diferencia entre 70 y 100 dólares implica una suba de 50 millones si es que se mantiene por 30 días.
El daño en infraestructura clave para el suministro mundial sostendrá un precio mayor. Por supuesto: la mejor noticia en todo este escenario sería el fin de la guerra. Pero nadie podría asegurar cuándo será. Si en días o meses.
Al exportar cerca del 35 por ciento de su producción, la provincia se asegura un precio mayor de salida de su crudo, en un cotexto de “estabilización” de precios de los combustibles locales, como el que estableció YPF esta semana por 45 días.
Combustibles y precios
Los valores en surtidor subieron en Argentina en torno al 23,8% impulsados por la guerra. Como lo mencionó el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, esta semana, había lugares del país, entre ellos la Patagonia, donde la demanda fue afectada producto de la variación.
YPF conserva el 60% del mercado local de combustibles. Y en buena medida fija el costo en función de su influencia en su enorme entramado de estaciones de servicio (hoy optimizado en tiempo real con su RTIC en Puerto Madero).
Por fuera de las políticas de mercado, desde la óptica del gobierno nacional está el intento de que la suba de naftas impacte lo menos posible en toda la cadena de insumos.
Argentina depende en buena medida del transporte pesado para cuanto producto circule. Suele haber una exacerbación -por momentos no tan explicable si se contempla la magnitud habitual- del traslado de incrementos de combustibles al resto de los precios.
Impulsar la baja de la inflación es parte del “contrato” que fijó el gobierno nacional con su base electoral. El escenario de alza en las naftas confluye con proyecciones de un IPC del 3% para el período en curso.
Mientras tanto, los caños
La semana trajo dos buenas novedades en la escena donde se juega la chance esencial en la que está embarcada la industria -y parte del país productivo-. La seguidilla que mes a mes sostiene el aspiracional de fondo -ser un país exportador de hidrocarburos- de un sector atravesado por el crecimiento.
Por un lado, los niveles de actividad. Febrero 2026 es el nuevo mojón en las etapas de fractura. Las productoras calientan motores para sostener el pico de demanda histórico (y evitar el declino de campos que son top a nivel mundial). Hay mercado y hay precio global que empuja. En breve, podría sentirse también el impacto de los nuevos pozos, de gas y petróleo.
Se acerca el ciclo de mayor demanda gasífera con la baja de temperaturas. Argentina querrá reemplazar todo el GNL que pueda con gas autóctono. El mercado global del gas sobrelleva el empellón del contexto internacional de precios.
En paralelo, en el segundo tramo del año las socias del VMOS necesitarán impulsar la operación para la primera inyección de crudo que requerirá el oleoducto exportador desde finales de 2026. Es el momento que están esperando con ansias el grueso de las pymes de Neuquén. La mayor actividad apalancada por la ampliación del frente exportador del crudo.
La otra buena nueva se relaciona con la terminal exportadora para el shale oil de Vaca Muerta. El tanque -denominado TK404-, el primero en ser techado, forma parte del sistema de almacenamiento que tendrá la terminal en Punta Colorada. Cada una de estas estructuras contará con una capacidad de 120.000 metros cúbicos, además de dimensiones que reflejan la magnitud del proyecto: 82 metros de diámetro y 35 metros de altura. Es parte de la infraestructura clave que permitirá el nuevo salto exportador de magnitud, enlazando la producción de Vaca Muerta con su salida desde el Atlántico en Río Negro.
