Paro portuario: refinerías monitorean combustibles ante demoras en la cadena de abastecimiento  

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El paro portuario comenzó a generar movimientos de seguimiento dentro del sector energético por su impacto sobre la logística de combustibles. La interrupción del servicio de practicaje mantiene demorados más de 140 buques en distintos puertos del país y obligó a las compañías petroleras a monitorear sus operaciones para evitar complicaciones en el abastecimiento.

La medida de fuerza surgió tras la implementación del Decreto 690/2026, que modifica el régimen de practicaje y pilotaje. Mientras el Gobierno sostiene que la reforma busca reducir costos y ampliar la competencia, los profesionales del sector cuestionan los cambios y mantienen suspendidas sus tareas.

En el sector hidrocarburífero, la principal preocupación está vinculada con el funcionamiento de las terminales que permiten el ingreso de crudo a las refinerías y la salida de combustibles hacia los centros de distribución. La Cámara Argentina de Energía (CADE) informó que varias operaciones portuarias de sus empresas asociadas se encuentran afectadas por la falta de practicaje.

Las terminales de Campana, Dock Sud, La Plata, Bahía Blanca, San Lorenzo y Caleta Córdova forman parte de la red logística utilizada para el movimiento de petróleo, naftas, gasoil y otros derivados. Una extensión del conflicto podría generar mayores demoras en la rotación de cargas y presionar sobre la capacidad de almacenamiento de algunas instalaciones en la sp{roximas 48 horas.

Por el momento, las empresas aseguran que el suministro interno de combustibles continúa garantizado y que se están aplicando mecanismos operativos para sostener la distribución. Sin embargo, el sector mantiene una vigilancia permanente sobre la evolución de la medida para evitar que las demoras acumuladas afecten la cadena energética.

 El conflicto alcanzó además a una de las obras estratégicas para el futuro exportador de la producción neuquina: Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).

El buque semisumergible White Marlin, que transporta equipos destinados a la construcción de la terminal marítima del proyecto en Punta Colorada, permanece demorado frente a Bahía Blanca debido a la imposibilidad de completar las maniobras de ingreso a puerto por la falta de prácticos.

La embarcación trasladaba equipamiento necesario para avanzar con tareas vinculadas a la instalación de monoboyas y trabajos marítimos asociados al oleoducto. La demora acumulada se estima entre 24 y 48 horas, aunque fuentes del sector señalan que, por ahora, no compromete el cronograma general de la obra.

VMOS es una pieza clave para ampliar la capacidad de evacuación del petróleo de Vaca Muerta. El proyecto contempla un oleoducto de casi 600 kilómetros que conectará la Cuenca Neuquina con Punta Colorada, en Río Negro, y permitirá transportar hasta 390.000 barriles diarios hacia mediados de 2027.

La obra, impulsada por YPF, Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron y Tecpetrol, avanza con más del 75% de ejecución y es considerada fundamental para transformar el crecimiento productivo de la formación neuquina en mayores exportaciones.

Además del impacto sobre energía, la paralización portuaria afecta a otros sectores exportadores, especialmente al complejo agroindustrial, donde varias operaciones comenzaron a registrar demoras y algunas cargas analizan alternativas logísticas.

Desde el Centro de Navegación (CNAV) advirtieron que una extensión del conflicto podría generar sobrecostos, incumplimientos contractuales y pérdida de competitividad para el comercio exterior argentino.

En paralelo, el Gobierno inició contactos con representantes del sector para avanzar en una instancia de diálogo que permita normalizar la operatoria. La evolución de las próximas horas será clave para determinar si las demoras quedan limitadas a un problema operativo puntual o si comienzan a generar mayores efectos sobre las cadenas productivas y energéticas.