El regreso del Lic. A. Cornejo a la gobernación de Mendoza, no estará exento de transitar un contexto de sobresaltos cuya característica más sobresaliente es un potencial escenario de vulnerabilidad económica-financiera y que la misma derrame en conflictividad social.
La actualidad macroeconómica mendocina, no escapa a los vaivenes del contexto nacional, inflación de dos dígitos, tipo de cambio con expectativas incrementales, eliminación y/o reducción de partidas presupuestarias nacionales con destinos específicos a educación, salud y transporte, obligan a la búsqueda de acciones de adaptación a un escenario incierto en los próximos tiempos.
Las autoridades mendocinas a partir 2016 iniciaron la implementación de una política económica que expuso una clara orientación liberal, la intervención del estado provincial asumió un rol menor en el diseño del engranaje productivo-comercial con excepciones como energía y turismo.
Los datos oficiales exponen que el Producto Bruto Geográfico en valores constante (a precios de 1993) de 2022 es inferior en $ 10.808 millones al registro de 2015. El INDEC en su última medición de pobreza e indigencia del Gran Mendoza (2do semestre de 2023) establece que la pobreza es un 47,0% (493.955 personas) y la indigencia un 13,9% (146.227 personas), los valores expuestos son superiores a los niveles registrados para los 31 aglomerados evaluados (41,7% y 11,9% respectivamente). En igual semestre de 2016 los valores del Gran Mendoza fueron 33,5% y 3,7% respectivamente.
Una economía sin crecimiento explica el incremento de la pobreza e indigencia y es la antesala de un mercado laboral en el que los egresos superan a los ingresos, como lo muestra el Observatorio de Empleo y Dinámica Laboral que expone una caída del 2,5% al comparar el 2do trimestre de 2023 con igual trimestre de 2015 de asalariados registrados del sector privado de Mendoza.
Energía y Turismo
En los inicios de la gestión de la alianza UCR-PRO, sus autoridades asignaron a la energía y al turismo un papel preponderante que indicaba un primer intento de generar cambios en el perfil económico mendocino, EMESA la empresa provincial de energía cuyos accionistas son la Provincia de Mendoza y sus municipios, en los últimos tres balances publicados (2020 / 21 y 2022), ha experimentado perdidas que superan los 2.500 millones de pesos corrientes. En el caso del Ente Mendoza Turismo (EMETUR) los anexos 1 del informe de gestión 2018-2023 informan resultados negativos, la situación contradice la postura de eficiencia económica, que esgrimen funcionarios para dar continuidad a un organismo que integra la estructura de la administración pública. Es necesario destacar que ambos rubros tienen un alto grado de correlación con los eventos nacionales y condiciona su evolución, no obstante, dicha situación no exceptúa de responsabilidad a la administración provincial.
Sin plan alternativo, el accionar de las autoridades fue otorgar al empresariado local, nacional e internacional atributos de gestión, generación y financiación de proyectos productivos-comerciales, este accionar es lo que plantea el presidente J. Milei en la escena económica nacional.
Interrogantes del presente y el futuro
Las medidas diseñadas y aplicadas en la economía nacional han determinado un presente con más incógnitas que certezas, el equilibrio fiscal objetivo central del presidente Milei y su ministro Caputo se debe lograr independientemente de los efectos de medidas como la quita de subsidios, restricción de fondos a las provincias, al sistema previsional, a los programas sociales y la suba de tarifas de servicios y combustibles.
De mantenerse el actual contexto macroeconómico nacional Mendoza deberá enfrentar además de la eliminación de recursos específicos, una menor remisión de fondos coparticipados (ejemplo: reducción de ventas igual menos fondos por IVA). A nivel local, menor actividad económica es sinónimo de caída en la recaudación del impuesto más importante de la estructura tributaria provincial como ingresos brutos. Los despidos de empleados estatales nacionales afectan a las delegaciones provinciales e incrementa el número de desempleados en el ámbito local.
En el mediano plazo la economía mendocina podrá enfrentar los desajustes económicos-financieros en base a una reestructuración de sus erogaciones dando prioridad a los gastos que sustentan el funcionamiento básico de la administración provincial, el uso de instrumentos de endeudamiento para afrontar los pagos en moneda extranjera (roll-over) no será una solución, porque el problema de fondo es la generación de recursos genuinos en una economía con evidentes signo de agotamiento de un sistema productivo segmentado, que no registra procesos de cambios. La estrategia ensayada a partir de 2016 ha encontrado un límite, las contradicciones socioeconómicas se profundizarán ante una postura ideológica que rechaza la intervención del estado para una reestructuración negociada. El proceso iniciado puede dar origen a una crisis no solo en lo económico sino también en el marco político.
