Durante febrero, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en el 65%, un nivel superior al del mismo mes del 2022, cuando fue del 64%, y el más alto desde noviembre (había sido 68,9%), ya que en diciembre el dato había bajado a 63,8% y en enero fue del 62%, según informó ayer el INDEC.
Los bloques sectoriales que presentaron niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general son refinación del petróleo (86,0%), papel y cartón (77,2%), industrias metálicas básicas (74,7%), productos minerales no metálicos (74,4%) y sustancias y productos químicos (74,2%).
Por el contrario, los bloques sectoriales que se ubican debajo del nivel general son la industria automotriz (60,5%), edición e impresión (59,6%), productos alimenticios y bebidas (59,3%), productos de caucho y plástico (53,7%), productos textiles (52,4%), metalmecánica excepto automotores (52,2%) y productos del tabaco (51,7%).
En febrero de este año, respecto al mismo mes de 2022, las principales incidencias positivas se observan en la refinación del petróleo y en las industrias metálicas básicas. En el primer caso, se dio por un mayor nivel de procesamiento de crudo. “En efecto, según datos del Índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero), las producciones de gasoil y naftas presentan en febrero de 2023 incrementos interanuales de 31,8% y 10,0%, respectivamente”, explicó INDEC.
En tanto, en cuanto al nivel de las “industrias metálicas básicas”, según datos de la Cámara Argentina del Acero, la producción de acero crudo exhibió una suba interanual de 12,7% en el mes de referencia.
Fuente: Ámbito
