Después de varios intentos de imponer un rumbo a la economía mendocina, la realidad es que dicho objetivo no se ha logrado y el presente económico provincial genera más incertidumbre que certeza.
Los funcionarios que propusieron una hoja de ruta para la macroeconomía de Mendoza no lograron consenso dentro de su ámbito de intervención y fuera de su área de gestión las críticas de propios y ajenos desalentó incluso hasta la elemental discusión de las ideas fundacionales enunciadas.
Economistas y estudiosos de la producción y el comercio de diferentes vertientes ideológicas han planteado la necesidad de analizar y reconfigurar la matriz productiva provincial. En campañas políticas, el tema tomo relevancia ante las necesidades de incorporar adherentes y mostrar audacia, pero la iniciativa, no llego a acumular volumen en el debate político y perdió vigencia.
Un problema sin debate
El PBG 2022 a precios constante mendocino expone claramente que el valor de la actividad económica mendocina fue casi la misma que la registrada en 2013, es decir “cero” crecimiento. En el mismo periodo de tiempo (10 años) la población de Mendoza registra una tasa incremental de 10,2% que identifica la incorporación de 188.248 ciudadanos más. Esta situación implica que en 2013 el ingreso per-cápita era de $ 7.716, en 2022 esa relación cayo a $ 6.984. Un efecto directo de la situación descripta es mayor nivel de pobreza, que se profundiza si la administración provincial no incorpora medidas tendientes a reducir la brecha entre ingresos y valorización de bienes y servicios.
En los 10 años bajo análisis el rubro “construcción” del PBG expone un crecimiento total del 72,9%. La construcción pública municipal más provincial, registro una suba del 483,9%. En el año 2013 la construcción privada era equivalente 85,2% y el restante 14,8% a la construcción publica, en 2022 los valores registrados fueron 56,6% y 40,4% respectivamente. Evidentemente los datos exhiben un esfuerzo de las autoridades de incorporar obras de construcción que se incorporan a la infraestructura provincial, no obstante, el escenario actual presenta deficiencias en conectividad vial, provisión de insumos para la producción como energía eléctrica, gas y agua.
Los antecedentes no solo reflejan un estado de situación preocupante para el presente, la producción futura sin un entramado de servicios básicos (energía, caminos y soporte informático) que pueda abastecer las demandas incrementales es una barrera al crecimiento económico-productivo de Mendoza.
Algunas opciones
La vigente administración provincial intenta una nueva etapa en un área de alta sensibilidad como la minería a gran escala, el primer ensayo de esta iniciativa se asigna al sur provincial, una aérea geográfica con menor resistencia a la postura del sector especifico de la agricultura que enfrento y obligo al gobernador Rodolfo Suarez a reconocer que “no hay licencia social para la minería” y retrotraer la modificación de la Ley 7722 votada por el 78% de los integrantes de ambas cámaras de la legislatura provincial. La cordillera andina de Mendoza es una opción de generación de recursos a las finanzas provinciales e incrementar el nivel de ingresos vía salarios. También se potencia la recaudación del sistema prtevisional, como resultado de la incorporación de trabajadores formalizados.
Evidentemente será necesario evaluar y actualizar las atribuciones y limitaciones de la legislación nacional y provincial, que otorgue certeza y margen de acción en temas de alta conflictividad como la contaminación ambiental.
La metalmecánica originalmente “hija de la vitivinicultura” no ha logrado superar una dependencia directamente proporcional con la actividad petrolífera y petroquímica. Sin planificación de un desarrollo productivo provincial de mediano plazo la posibilidad de crecer y/o incluso de recuperar clientes nacionales e internacionales (básicamente a nivel sudamericano) se alejan. El desempeño futuro de la metalmecánica se asocia a dos áreas primarias como energía y minería.
El presente económico nacional ha derivado en la perdida de opciones de mayor flujo turístico. Mendoza es una plaza que cuenta con dos aeropuertos (Mendoza y San Rafael) en condiciones de recibir y otorgar servicios de gastronomía, hotelería y traslado a centros vacacionales, que posibilita cubrir áreas geográficas con impacto en varios distritos. En el caso del turismo internacional la provincia es un destino elegible por turistas del continente americano, Europa y Asia, incrementar y sostener en el tiempo la promoción en el mercado internacional y la formación de personal especializado deberían ser prioridad en los objetivos del sector público y privado, con asignación de recursos específicos en el presupuesto provincial, que defina asistencia operativa y financiera, como así también mecanismos de control y evaluación de los proyectos beneficiados.
Mendoza con una importante estructura y formación académica, necesita evaluar y ejecutar asistencia a la industria del software con potencial para generar empleo de alto valor agregado, transformando a este sector en un rubro significativo de las exportaciones mendocinas.
Identificado el problema y las opciones para modificar el presente, será necesario la interacción de los diferentes actores involucrados que permita una conceptualización consensuada de las ideas e inquietudes. La realidad de la economía local adquiere progresivamente un perfil que sin una adecuada interpretación de los eventos nacionales e internacionales profundizara los desajustes productivos-económicos.
