
El dólar oficial subió este miércoles, pero suma más de un mes por debajo de los $1.400 y volvió ratificar el escenario de estabilidad cambiaria que domina al mercado desde hace varias semanas. La divisa se mantiene por debajo de los $1.400 desde hace más de un mes y continúa lejos del techo fijado por el esquema de bandas cambiarias.
A nivel mayorista, el tipo de cambio ganó $2,5 a $1.378 para la venta, y se sostiene a 22,7% del techo de la banda cambiaria (hoy de $1.690,29). Así, prolonga la brecha con el dólar contado con liquidación (CCL) a casi un 6,9%.
Por su parte, los contratos de dólar futuro operaron con alzas de hasta el 0,3%. El mercado estima que el tipo de cambio mayorista se ubicará a $1.384 para fines de abril y a $1.605 en el cierre de diciembre.
En el Banco Nación (BNA), el billete se sostuvo $1.400 para la venta. De esta forma, el dólar tarjeta continúa ubicado en los $1.820. En tanto, de acuerdo al relevo de entidades financieras que elabora el BCRA, el tipo de cambio promedió los $1.399,75 para la venta.
Entre los paralelos, el MEP opera a $1.419,66, mientras que el contado con liquidación (CCL) lo hace a $1.472,87. En tanto, el dólar blue trepó a $1.415 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en las cuevas de la city.
Caída en abril y pérdida acumulada en 2026
Más allá del movimiento diario, el balance mensual y anual sigue mostrando un dólar contenido. Durante abril, el mayorista acumula una baja de $5 (-0,4%), mientras que desde el inicio de 2026 retrocede $78, equivalente a una caída de 5,4%.
En términos reales, la cotización se ubica en niveles comparables a los registrados entre mayo y junio de 2025, lo que alimenta el debate entre economistas sobre atraso cambiario y sostenibilidad del esquema actual.
El principal factor detrás de la calma cambiaria sigue siendo la abundancia relativa de divisas. Desde el BCRA consideran que la actual dinámica del mercado podría incluso habilitar nuevas bajas nominales en la cotización durante las próximas semanas.
En una presentación ante inversores en EEUU, el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, señaló que la demanda de dólares para atesoramiento volvió a caer en marzo por segundo mes consecutivo.
El dato no es menor: durante el segundo semestre de 2025, en plena tensión electoral, la compra de divisas por parte de personas físicas había sido uno de los principales canales de salida de dólares del sistema.
Entre julio y octubre del año pasado, los particulares retiraron en términos netos u$s5.458 millones. En los cuatro meses siguientes, esa cifra descendió a u$s2.362 millones.
ONs y agro, dos motores clave
A la menor demanda privada se suma una mayor oferta proveniente del sector corporativo. Según Werning, todavía restaban liquidarse unos u$s3.200 millones vinculados a emisiones de Obligaciones Negociables (ONs) realizadas por empresas privadas. Esos fondos representan un flujo adicional que nutre al mercado oficial y reduce presión sobre el tipo de cambio.
Otro sostén central para esta etapa es la estacionalidad del agro. El INDEC informó que las exportaciones crecieron cerca de 20% mensual en marzo, impulsadas principalmente por mayores ventas de maíz. En la city proyectan que abril y mayo podrían mostrar cifras aún mejores, a medida que avance la liquidación de la cosecha gruesa.
Con el dólar estabilizado, los inversores comienzan a seguir otras variables: la velocidad de ingreso de divisas del agro, la continuidad de colocaciones privadas y la evolución de la inflación. Si esos factores acompañan, el Gobierno podría sostener la pax cambiaria y seguir utilizando al dólar calmo como una de las principales anclas del programa económico.
