El tipo de cambio al por mayor marcó un nuevo mínimo desde febrero, en un contexto de compras sostenidas del BCRA.

El dólar oficial opera sin variaciones en el segmento mayorista y permanece por debajo de los $1.400. En lo que va de la semana, la divisa estadounidense retrocede $4 y se mantiene por debajo de esa franja, mientras que la distancia con el techo de la banda vuelve a estar en un máximo de 17,3%.
El tipo de cambio mayorista sube $2 hasta los $1396. Con este nivel, la cotización se posiciona a 17,3% del techo de la banda cambiaria, que este miércoles se ubicó en $1.637,01.
En tanto, los contratos de dólar futuro mostraron subas de hasta 0,3%. El mercado “pricea” que el dólar mayorista se ubicará a $1.408 para fines de marzo.
A nivel minorista, el dólar trepa $5 a $1.420 para la venta en el Banco Nación (BNA). El dólar tarjeta o turista, equivalente al dólar oficial minorista más un recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias, se ubica en $1.846. En tanto, en el relevamiento de entidades financieras que elabora el Banco Central (BCRA), este promedia los $1.420,41.
Por otro lado, los dólares paralelos cotizan con leves bajas. El dólar MEP opera a $1.420,72, mientras que el contado con liquidación (CCL) lo hace a $1.470,55. El dólar blue se sostiene a $1.435 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en las cuevas de la city.
El economista Gustavo Ber explicó que el BCRA continúa con la compra de divisas en un contexto de exceso de oferta, algo que refuerza el sesgo bajista del tipo de cambio en el corto plazo. No obstante, el foco continúa puesto en la capacidad de la autoridad monetaria para acumular reservas y en el impacto monetario de esas compras, especialmente en relación con la inflación.
Los factores que presionan al dólar
Desde el inicio del nuevo esquema cambiario, el BCRA compró divisas en casi todas las ruedas, con un promedio diario de u$s67 millones. Sin embargo, la acumulación de reservas enfrenta limitaciones, principalmente por los pagos de deuda y la evolución de los activos internacionales.
El escenario global agrega un factor de tensión. El fortalecimiento del dólar a nivel internacional, impulsado por la decisión de la Reserva Federal (Fed) de mantener las tasas de interés en niveles elevados, genera presión sobre las monedas emergentes. A esto se suma el impacto del conflicto en Medio Oriente, que empuja al alza los precios del petróleo y eleva la incertidumbre financiera.
En este contexto, el tipo de cambio local logra sostener su estabilidad gracias a factores domésticos, como la mayor oferta de divisas y la intervención del BCRA. Sin embargo, el equilibrio sigue siendo delicado y dependerá de la capacidad oficial para consolidar la acumulación de reservas sin generar presiones inflacionarias.
