El dólar oficial subió por segunda rueda consecutiva en el segmento mayorista. En tanto, a nivel minorista saltó por encima de los $1.400 y anotó su mayor suba diaria en lo que va de abril.
A nivel mayorista, el tipo de cambio se apreció $14 (1%) a $1.392 para la venta, su mayor salto desde el 30 de marzo. Asimismo, se sostuvo a 21,5% del techo de la banda cambiaria (hoy de $1.691,90).
Los contratos de dólar futuro operaron con alzas de hasta el 1,1%. El mercado estima que el tipo de cambio mayorista se ubicará a $1.396 para fines de abril y a $1.623 en el cierre de diciembre.
En el Banco Nación (BNA), el billete trepó $1.415 para la venta. De esta forma, el dólar tarjeta se ubicó en los $1.839,5. En tanto, de acuerdo al relevo de entidades financieras que elabora el BCRA, el tipo de cambio promedió los $1.403,15 para la venta.
Entre los paralelos, el MEP opera a $1.423,96, mientras que el contado con liquidación (CCL) lo hizo a $1.478,70. En tanto, el dólar blue escaló $5 a $1.420 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en las cuevas de la city.
El balance mensual y anual sigue mostrando un tipo de cambio contenido. Durante abril, el mayorista acumula una suba de $10 (0,7%), aunque desde el inicio de 2026 retrocede $63, lo que representa una caída de 4,3%.
En términos reales, la cotización se mueve en niveles comparables a los registrados entre mayo y junio de 2025, un dato que reabrió el debate entre analistas sobre atraso cambiario y sostenibilidad del esquema actual.
Fuentes del mercado destacaron que el BCRA saca provecho las liquidaciones del campo para acumular reservas, mientras se especula si habrá espacio para una remonetización de la economía.
El mercado apuesta a estabilidad
El principal sostén del mercado sigue siendo la abundancia relativa de divisas y una demanda privada más moderada. En una reciente exposición ante inversores en EEUU, el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, señaló que la demanda de dólares para atesoramiento volvió a caer en marzo por segundo mes consecutivo.
El dato resulta relevante porque durante el segundo semestre de 2025, en plena tensión electoral, la compra de divisas por parte de personas físicas había sido uno de los principales canales de salida de dólares del sistema.
Entre julio y octubre del año pasado, los particulares retiraron en términos netos u$s5.458 millones. En los cuatro meses siguientes, esa cifra descendió a u$s2.362 millones.
A la menor demanda privada se suma el ingreso estacional de dólares provenientes del agro y colocaciones corporativas, factores que hoy colaboran con la estabilidad del mercado oficial. Con el dólar aún contenido y lejos de la banda superior, el Gobierno mantiene una de sus principales anclas nominales mientras el mercado sigue de cerca la evolución de la inflación y las reservas.

