
Un reporte de una consultora internacional advierte sobre el mayor riesgo que genera el incremento de la deuda del Tesoro en moneda local de corto plazo para reemplazar de deuda en dólares de plazos mas largo.
“La deuda en pesos del Tesoro tiene un plazo de maduración mucho más corto que la deuda en dólares que cancela utilizando esos pesos. Esto hace al esquema monetario potencialmente más vulnerable ante una caída abrupta en la demanda de dinero, un escenario que Argentina experimentó el año pasado”, señala la consultora PWC en su ultimo Economic GPS, al recordar el proceso de elecciones legislativas.
El reporte describe el esquema monetario y cambiario de este año: el BCRA emite pesos para comprar dólares y el Tesoro cada 15 días absorbe esa masa de liquidez a través de licitaciones para evitar que se vaya a precios. Se trata de un problema que no esperaban las autoridades económicas al inicio del año. Suponían que iba a haber un incremento de la demanda de pesos por parte del propio mercado que podría absorber la emisión del BCRA. Eso no pasó, y entonces es el Tesoro el que tiene que retirar los pesos. Luego, con ellos, le compra al BCRA los dólares.
Con una economía que crece poco y desparejo, y una demanda planchada la emisión de dinero puede generar una suba de inflación si no es esterilizada.
El mercado mira con atención la deuda en pesos
“Monitorear la dinámica de renovación de estos vencimientos es tan relevante como seguir la acumulación de reservas”, afirma PWC. De hecho, el trabajo estima que el BCRA va a poder cumplir con el objetivo comprometido con el FMI de comprar u$s10.000 millones en el mercado de cambios, pero de ello, solo van a quedar en las reservas unos u$s3.800 millones. De por sí, se destaca que es un resultado bueno, porque dejaría de tener reservas netas negativas.
El reporte va en línea con expresiones de la economista Marina Dal Poggetto, que la semana pasada en Expo EFI 2026 indicó que el programa económico ya depende más de lo financiero que de la parte fiscal. Dijo que “el programa financiero es la contracara de la compra de dólares”.
En ese sentido, en el mercado de capitales ya se empiezan a analizar encuestas para ver cómo puede llegar el Gobierno a las presidenciales de 2027 porque van a ser fundamentales para anticipar si caerá o no la demanda de moneda local.
El informe de PWC indica que “cada dólar que compra el Banco Central tiene un correlato monetario”, en tanto estimó que “en los primeros tres meses del año, la compra de divisas expandió la base monetaria en $6,2 billones”.
“En paralelo, el Tesoro contrajo la base por $7,3 billones, principalmente mediante licitaciones de deuda en pesos en las que captó más de lo que le vencía. El resultado neto fue una contracción de la base monetaria de $1,7 billones en el trimestre”, indica el reporte.
Según advirtió la semana pasada Dal Poggetto, el esquema depende en gran parte ahora de la pericia del ministro de Economía, Luis Caputo, de manejar la deuda. Para contrarrestar el hecho de cambiar deuda en dólares más larga por deuda en pesos más corta, el Tesoro comenzó una estrategia de ampliación de plazos. En las ultimas licitaciones sumó bonos con vencimientos en 2028 y 2029, a los que como premio se les da algunos puntos de ventaja sobre la inflación. En mayo el Tesoro tiene que rollear vencimientos por $6,9 billones y en junio, casi $15 billones.
